Un laberinto de manos,
un laberinto de ojos,
un laberinto de risas,
un laberinto de viento,
un laberinto de labios,
un laberinto.
viernes, 20 de enero de 2012
lunes, 9 de enero de 2012
Poesía 8
Las olas tristes,
las olas suaves,
las olas negras,
las olas.
Las olas quietas,
las olas dulces,
las olas tibias,
y la nave, corazón, a la deriva.
Los ojos tristes,
los ojos suaves,
los ojos negros,
los ojos.
Los ojos quietos,
los ojos dulces,
los ojos tibios,
y mi boca, corazón, a la deriva.
las olas suaves,
las olas negras,
las olas.
Las olas quietas,
las olas dulces,
las olas tibias,
y la nave, corazón, a la deriva.
Los ojos tristes,
los ojos suaves,
los ojos negros,
los ojos.
Los ojos quietos,
los ojos dulces,
los ojos tibios,
y mi boca, corazón, a la deriva.
sábado, 31 de diciembre de 2011
poesía 7
La llanura nevada se confunde con el cielo,
el viento sopla firme,
la luna es un círculo de tela.
el viento sopla firme,
la luna es un círculo de tela.

Benito se desliza, giroscópico y azul, a lo largo de una línea curva, hecha de nada, que cruza de lado a lado el Café de Oriente.
Benito pasea por la enorme pecera de aire que tiene por hotel, nadando sobre el vapor de las palabras, surcando el olor a café que hace olas transparentes.
En las alas del gorrión, se reflejan las maderas del siglo pasado, los camareros de hoy y el Sol de ahora, que siempre entra quebrado por las ventanas.
Para los ojos del poeta, Benito cambia de color, al pasar cerca de las parejas se vuelve violeta, verde oliva con los jubilados y celeste con los viajeros.
Del pájaro, nadie sabe si es un alma en pena o el fantasma de un enamorado, del Café de Oriente, se sospecha que es una nave antigua, que quedó varada cuando Madrí tenía mar.
Este es un local más de señoras con posibles y turistas que lo ven todo con los ojos muy abiertos, pero hay que visitarlo como se visita el Museo del Prado, con la intención de ver las cosas capitales de la ciudad.
Sea como fuere, en el Café de Oriente se siguen sirviendo, meriendas, aleteos y confidencias con la elegancia propia de los grandes barcos de recreo que recorrían el Mediterráneo cuando las damas iban con enormes sombreros.
martes, 27 de diciembre de 2011
Poesía 6.
Boga, viento, boga,
Quema con la quilla el lomo del mar.
Corta, nave ,corta,
clava tu nariz en la espalda del océano.
Mar, sigue oliendo a Mar,
sigue siendo inmensa,
y guarda a los peces en tu vientre de olas.
Quema con la quilla el lomo del mar.
Corta, nave ,corta,
clava tu nariz en la espalda del océano.
Mar, sigue oliendo a Mar,
sigue siendo inmensa,
y guarda a los peces en tu vientre de olas.
lunes, 26 de diciembre de 2011
Poesía 5
Paseando estoy por la blanda escalera de los sueños,
contemplando unos ojos que no están,
unas mejillas que no se encuentran,
una piel que no es la tuya,
acariciando el interior de las sorpresas.
contemplando unos ojos que no están,
unas mejillas que no se encuentran,
una piel que no es la tuya,
acariciando el interior de las sorpresas.
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